Desde Las Gradas (Visión 2)

Logotipo_Serie_Nacional 2

Por Arian Alejandro

El béisbol cubano gira ya sus manecillas hacia la gran final en la que se verán las caras el actual campeón Ciego de Ávila y el “reforzado” Granma, anímicamente, y como todos, materialmente. Roger Machado por buscar una hazaña sólo en poder de los clásicos, irregulares y venidos a menos: El Industriales de los 60, el Villa Clara de la primera mitad de los difíciles 90 y la aplanadora santiaguera de finales e inicio de siglo, ganar tres títulos seguidos. Un Equipo compacto en todas sus líneas, amén de deserciones y algunas veteranías, sobra experiencia y no faltan ganas de continuar reinando. Vuelve Fiss de una lesión para completar un line-up sólido, en el que Julio Pablo; primer refuerzo solicitado por el otrora receptor avileño para las rondas finales, cumple eficiente la responsabilidad de tercer madero, bien cubierto por Edilse; otro llamado del atinado Machado en cuestiones de pedidos, además del mentado Yoelvis, Osvaldo y Donald Duarte, quien también evitó el descanso para unirse a las filas de los tigres. Desde la lomita dos tocayos de nombres Vladimir lideran un staff que nominalmente parece un muro complicado para desafiar bate en mano. Ciego dejó con las ganas a unas “naranjas” que sobre todo les faltó mejor conducción desde la cueva. Vladimir Hernández cavó la tumba villareña cuando se privó en el instante que ha marcado el destino de las últimas series nacionales de este formato, el día de los refuerzos. Elecciones que el mismo reconociera erradas volviendo a solicitar con desacierto previo a las semifinales. Del otro lado del diamante se muestran unos inesperados alazanes que Carlos Martí a pesar de no contar con su principal artillero, Alfredo Despaigne y su mejor socio en la batería central de la alineación, Yordanis Samón, uno en Japón y el otro de enemigo al partir al paraíso de los refugiados creado por Víctor Mesa, supo agrupar y luego escoger las 8 piezas que le ayudarían posteriormente a hacer historia, la que puede ser aún más gloriosa. No creyó en “cocodrilos” recordistas, imponentes, metiéndole miedo al susto, pero que una vez más se acordaron de la serie televisiva infantil Transformers y se hicieron lagartijas. La maldita culpa la tienen todos, los que arrastraban desde el plato estadísticas infladas por la ínfima calidad del certamen beisbolero cubano, los que agrandan su leyenda de magos al desaparecer cuando se les requiere en los montículos, ah, y claro, el que pretende inventar un nuevo librito del pasatiempo nacional. Un simple detalle, el bate hay que tenerlo caliente en los play off, algo que dejaron más que evidente Laza, Aviles, Manduley, Benítez, Céspedes y Frank Camilo. Fueron 29 carreras en los tres juegos que Granma derrotó a Matanzas en su palacio. Antes de dar mi veredicto sobre la discusión de la corona beisbolera, me sentaré en casa porque los retadores traen elementos que hacen reflexionar antes de emitir sentencia. Facilismo sería decir que los actuales monarcas deben triunfar, pero en tiempo y espacio puede haber ubicaciones celestiales que indiquen otra cosa.

Nos vemos más allá del diamante

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s