André Gomes, el rezagado del grupo

Es joven, le etiquetaron de talentoso cuando se curtía en el “productor” Benfica, lugar a donde el Valencia fue a buscarle para completar un centro del campo con Dani Parejo y Javi Fuego con vista a la temporada 2014-2015. Más allá de cifras, su presencia en 33 de 38 jornadas en el verde; 31 de ellas como titular, le permitieron optar al premio de mejor jugador desde la medular, que entrega el diario MARCA, llamando la atención de varios clubes de la propia Liga española y también de Inglaterra.

En esa primera campaña fue guiado desde la banda por su compatriota, Nuno Espírito Santo, llegando cedido por un curso, cumpliendo el viejo deseo de Peter Lim, quien además se trajo de la capital portuguesa al delantero Rodrigo Moreno. Sus 4 goles en todas las competiciones, 3 en el certamen doméstico, a los que sumó una asistencia liguera, fueron complementos de su futbol combinativo, su facilidad para brincar las líneas rivales, ya fuese con pases largos o, en carrera balón al pie, preponderando su físico. Detalles que le auguraban un gran futuro, en clubes y en la selección, debutando en la absoluta con solamente 19 años. Aquel Valencia dio buenos ratos en los rectángulos españoles, apostando por figuras de presente y futuro, que poco a poco han ido abandonando Paterna.

Otro curso con los colores Che, ahora como valencianista 100%, no terminó de confirmarle del todo, pues los problemas físicos le persiguieron de forma constante. Aún así jugó 30 partidos de Liga, anotando 3 dianas y brindando 3 pases a gol, amén de no perder esa intención que motivó a muchos cuando supieron que se acomodaría la playera azulgrana, su pegada a distancia, aspecto que en las filas culés ya mostraba el croata Iván Rakitic. ¿Capricho blaugrana? Eso quizás pensarían algunos, pues todo apuntaba que el campeón de la Eurocopa de 2016 lo tenía todo para jugar al lado de Cristiano y compañía. De repente, saltó la sorpresa. El 23 de julio de 2016 se hacía oficial su fichaje por el FC Barcelona, luego se coronaría junto a sus compañeros como reyes del viejo continente en cuanto a selecciones.

Con Luis Enrique en el banquillo, 30 fueron los duelos que vieron la presencia de Gomes en el césped liguero, 17 partiendo desde el inicio, con 3 goles y una asistencia, números que aunque similares a los dejados en Valencia, se veían igual de pobres que su quehacer en el campo con la camiseta del Barça. El asturiano le dio titularidades inesperadas como la del partido de ida ante el PSG, en la casa parisina, donde pasó más que inadvertido, errando incluso la opción más clara del choque para los catalanes; más allá del cabezazo a la madera de Umtiti, perdonando un mano a mano tras un excelente pase de Neymar. Al asturiano no le bastó la lección aprendida en el Parque de los Príncipes y le volvió a dar minutos en Turín, tierra donde el Barça también salió humillado y de la que no pudo recuperarse. Algo le veía Lucho, que incluso pasó por alto en esa misma temporada, durante la fase de grupos de la Champions League, el momento en que pudo comenzar a ganarse al barcelonismo, tras pegarle André; con mucha rabia, cuando quizás lo que necesitaba el balón era un toque sutil, representando en aquel momento un gol que hubiera impedido la derrota ante el Manchester City de Pep Guardiola. Claro, al final aquel duelo no valía para más que cumplir el calendario.

Se fue lucho, llegó Valverde y, muchos creyeron que el portugués haría las maletas hacia Londres para enrolarse en el vértigo de la Premier de la mano de Pochetino. Al final todo quedó en rumores, quedándose para competir en una medular abarrotada, aceptando el reto André, según se desprende de un enigmático mensaje que plasmara en sus redes sociales a finales de 2017 mientras se recuperaba de una lesión. Con el Iniesta de los mejores tiempos, con Rakitic volviendo al nivel de la 2014-2015 y con las inesperadas actuaciones de Paulinho, Gomes; no sé cómo, ha logrado que el txingurri lo tenga en cuenta, siempre y cuando la enfermería se lo permite. Anoeta y el Wanda en LaLiga, Balaídos en Copa y el Bernabéu en la Supercopa, son recintos que a priori parecerían no estar diseñados para la inconsistencia del fútbol que hasta ahora ha aportado el lusitano, pero así ha sido, y como de costumbre, dejó dudas en cada una de ellas, inquietudes que siguen sin respuesta por los entendidos. Ni siquiera en la casa blanca pudo emular la prestación más puntual que recuerdan de él los aficionados culés, la habilitación a Jordi Alba, tras la corrida de Sergi Roberto para la posterior definición de Leo, poniendo el 2-3 en la pizarra.

Valverde insiste, y él, persiste, al menos en continuar demostrando que no está al nivel, ni de aquel, ni de este Barcelona que de momento parece tenerlo todo para volver a hacer historia. Mestalla, su antiguo hogar, le ha vuelto a condenar, máxime si entendemos que Ernesto le cambió al término de los 45 minutos iniciales debido a que desentonó en cada pase, en cada intento de poner a jugar a sus compañeros de frente al arco, en cada atascamiento a la hora de combinarse, viéndose incluso que por largos espacios de tiempo no le llegaban los balones. Por la derecha, sólo existía Sergi Roberto, él le estorbaba hasta a los contrarios. Si las coincidencias se apartan de la ficción, a André Gomes le pudiera pasar factura la misma cancha que envió a Deulofeu al Watford. Veremos que dice el implacable.

@cronicaryan

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s